La historia de esta nación ha sido marcada por la dependencia en Dios. Hoy más que nunca debemos regresar a nuestros principios y reconocer que “Bienaventuradas osn las naciones cuyo Dios es El Señor.”
No nos olvidemos que no hemos llegado hasta aquí solos, sino que Dios es el que ha hecho de los Estados Unidos una gran nación. Arrepintámonos de nuestros pecados como nación, ya que nos hemos alejado de El y busquemos su rostro.
Aquí hay una guía de oración producida específicamente para este año. Unámonos a interceder por nuestra nación.
http://presidentialprayerteam.org/ndop2010/NDOP-2010-Guide.htm
Advertisement